redactor-freelance

Cómo pagar a un redactor freelance

Que si cuenta bancaria, que si Paypal, Bizun y un sinfín de formas que quizás ni siquiera conozcas. Todo redactor freelance se está espabilando para ofrecer un gran abanico de formas de pago para que puedas decidirte por la que te es más cómoda.

Pero seamos sinceros, a veces cuesta apoquinar por un texto que es bastante mejorable, que puede que no sea lo que estuviésemos buscando o que nos guste hacérselo pasar mal. Sea cual sea la razón, hasta que el trabajo no está hecho tal como queríamos es difícil que se acabe pagando.

Por eso queremos ayudaros a todos, porque entendemos tanto a los redactores freelance como a vosotros, clientes, que buscáis la puntilla a todo y queréis amortizar hasta el último centavo de euro.

¿Qué busca un redactor de contenidos?

Haciendo un poco de reflexión y de psicología podemos adentrarnos en los más profundos deseos de un redactor freelance. Estos son muy simples, que casi se puede resumir en uno: llegar a fin de mes sin sentirse prostituido.

Sí, la competencia es dura y multinacional. Hay redactores que harán tu mismo trabajo por mucho menos y clientes que no tendrán ningún escrúpulo en tomar sus servicios, aunque sean de menor calidad.

Pero oye, ¿y el portafolio que te has currado qué? ¿Ya se lo has enseñado a tu madre? Que orgullosa debe estar. Ni todos los redactores son Cervantes ni todos los clientes unos demonios, pero dejadnos disfrutar un poco con las generalizaciones en este artículo.

Volviendo al tema de este h2, qué busca un redactor freelance (como yo), os adjuntamos una bonita lista para que podáis imprimirla cada vez que necesitáis sus servicios:

  • Que las instrucciones sean claras. Joder, es que a veces los clientes se explican mal, fatal. Dime qué quieres conseguir, qué contenido quieres que ponga y cómo tengo que escribirlo. Pero nada de biblias, por favor.
  • Que se pregunte por nuestro portafolio, que tanto nos hemos currado y así poder demostrar nuestro talento con el teclado. Ni pruebas gratis ni confianzas a ciegas. ¡Pídelo! ¿Qué no tiene? ¡Insiste!
  • Que nos den un margen de tiempo para ser creativos. Y es que se quieren los textos de hoy para ayer, y eso no puede ser. Tampoco vale pedir un texto un viernes para el próximo lunes, eso eso un golpe bajo al Estatuto de los Trabajadores que nunca tendremos.
  • Que nos paguen bien. Es decir, que escribir sabe hacerlo todo el mundo, pero si estás buscando un redactor freelance es porque aprecias el tiempo que te vas a ahorrar redactando. Mientras tú disfrutas de unas cañas en el bar ese pobre autónomo estará poniendo todo su corazón en tu texto.
  • Que nos paguen a tiempo. Es decir, que no tarde más de una semana en recibir el dinero. Y si hay por adelantado, mejor. Sobre todo en esos meses que toca hacer la trimestral del IVA.
  • Que nos agradezcan nuestro esfuerzo. Ya que no lo pagáis bien, por lo menos un gracias. Y si te ha gustado, guardarnos en la agenda de buenos redactores para hacer un poco de publicidad de nuestra calidad.

Vamos, no creo que pidamos tanto. Somos conscientes que en menos de lo que canta un gallo seremos substituidos por monos delante de un teclado o una inteligencia artificial que te sacará artículos como churros. Por eso os pedimos comprensión.

7 formas de pagar a un redactor de contenidos (y nos parecen pocas)

Y volviendo de nuevo a la pregunta inicial de este artículo, queremos hacer hincapié en aquellas alternativas que existen para pagar a un redactor freelance. Si a alguna de éstas no os parece novedosa y ya la lleváis aplicando durante un buen tiempo, deberíais replantearos qué redactores estáis contratando.

Bitcoins que nadie conoce

Esta es una forma de pagar a un redactor freelance muy novedosa. Así que puedes aprovechar y pedirle que te haga un pequeño artículo de 500 palabras sobre con qué bitcoin desconocido quiere ser pagado. Así tú también tendrás una idea para hacérselo.

Ya es más que suficiente que haya un enorme cachondeo entre divisas reales, como para meterse a pagar con bitcoins. Pero venga, ¿y por qué no saldo del Steam? ¿Quizás algunas monedas de oro del Warcraft? 

Seguro que estará ansioso por gastarlas y no salir de casa en lo que queda de día, para que el sol torre un poco su piel mortecina y le permita absorber un poco de vitamina D.

Con ilusiones

Te haya escrito un texto excepcional o no, siempre puedes decirle que se espere a pasarte la factura, que tienes más textos para él. Y nunca ofrecerlos. Y dejar que pregunte. Y ya de paso bloquearlo. Pero eso sería muy cruel.

Pagar a un redactor freelance con ilusiones de futuros trabajos puede ser contraproducente. Puede que incluso te erija un altar en medio de su habitación, sacrificando las bolas de pelos de sus gatos para que no tardes demasiado en darle algo de curro.

Unas birras y unas bravas en un bar

¿Te imaginas ser de la misma ciudad que un redactor freelance? ¿Y que le puedas pagar en billetes y monedas? ¿Y por qué no con algo de nutrientes para su flácido cuerpo?

Sí, tio. No es que le vayas a pagar con birras y bravas, pero si quedas con él y le invitas a un buen manjar grasiento, vas a tener un amigo freelancer toda tu vida.

En especie, quizás algo que estés vendiendo

Si eres un empresario, tienes un negocio, puedes endosarle todo ese stock que nunca te quitas de encima. Quizás pueda verlo como una mina de oro, una forma de meterlo todo en Wallapop o E-bay y sacarse un extra. Aunque sean salchichones.

Incluso si ofreces servicios, puedes hacerle una preciosa tarjeta regalo para que la cambie. Te aseguramos que si es por una sesión de psicoterapia te la va a aceptar con muchísima gratitud.

Algo serio: un poco de networking

Quizás no quieras invertir mucho en tus textos, pero quieras un redactor que escriba de puta madre. Al final aprietas a un novato pardillo que sabe redactar como tú quieres y negocias un precio de semi-esclavitud.

Bueno, pues por lo menos ayúdale a hacer networking. Vale que tú no le pagues todo lo que vale su esfuerzo, pero consigue que otros necesitados de redactores freelance lo conozcan y le contraten por lo que merece.

Con más trabajo

¿Sabes lo que le alegra a un autónomo que mañana va a seguir ingresando pasta en su enrojecida cuenta bancaria? Pues eso, dale más trabajo. Si te ha gustado su forma de escribir, sigue ofreciéndole textos para escribir. Aunque no los necesites, de verdad.

Quizás incluso puedas ser original: pídele un mensaje de amor para tu pareja, una carta de presentación para el CV, algunas frases happy para Instagram o incluso un cuento. De seguro que disfruta escribiendo algo más allá del SEO.

Con cajas Smartbox

¿Te imaginas disfrutando de un relajante masaje en unas playas caribeñas, Margarita en mano? Un redactor freelance no, ya que nunca tiene vacaciones. Así que si te ha caído bien el trasgo de Moria que te redacta todos tus textos, regálale un Smartbox

Conseguirás que te aprecie mucho más, que no sueñe con purgarte y que todas esas ideas chachis que revolotean en las teorías de Recursos Humanos se conviertan realidad para un trabajador autónomo.

¿Y tú? ¿Cómo pagas a tu redactor freelance? ¿O acaso no lo haces?